Este trabajo destaca por profundizar en las raíces del hard rock de los años 70, incorporando matices oscuros de occult rock, doom y stoner metal. Fue compuesto principalmente por la vocalista alemana Johanna Sadonis y el multinstrumentista sueco Nicke Andersson, contando además con la colaboración de los guitarristas Linus Björklund y Martin Nordin.